Monday, March 31, 2008

Ay

No me alejé cincuenta metros cuando
ya había dejado de despedirse,
cerró la puerta
y a los cien dejó de verme por la ventana.

No merece mi tiempo una mujer así.
Apago el teléfono y me voy dos años.

(se va dos años
y vuelve)

Le digo “Ay, Antonia”.
Me aplaudo y salgo
por donde irrumpí.

Posted by Diego in 20:44:15 | Permalink | Comments (3)